Colores y más colores para el verano: conoce cómo usarlos


Si tuviéramos que usar una sola palabra para resumir los looks más candentes de esta temporada, la palabra sería "color" -muchos colores brillantes y llamativos para alegrar el ánimo- en ropa, zapatos y accesorios. La brillante selección de la moda de temporada viene en modernas piezas con destellos en tonos corales, azules, verde menta, rojo y fucsia, todos los cuales se pueden balancear perfectamente con el color blanco.

Con el arco iris de estilos que desfilan en las pasarelas esta temporada, los especialistas de las tiendas T.J. Maxx y Marshalls te ofrecen algunos looks esenciales para que puedes intentar:

 Bloques de color: Combina pares de matices llamativos en tonos complementarios. Selecciona una blusa de seda roja y unos pantalones de mezclilla skinny jeans rosados; o combina dos tonos que contrasten, como una camisa esmeralda con una maxifalda violeta, para marcar tu estilo de una forma aun más cautivadora.

Colores pastel: ¿No tienes ganas de ponerte colores brillantes? Prueba un tono más sutil. El verde menta -el color más candente de esta temporada- se puede conseguir en una amplia gama de siluetas, que incluyen shorts de mezclilla, maxivestidos y faldas coquetas. Mezcla camisas y blusas color verde menta y pantalones blancos con zapatos de estampados en colores pastel; o ponte un cárdigan en tonos pastel sobre un vestido de color neutro para lucir un destello primaveral.

Blancos: Complementa la tendencia de colores añadiendo un toque de blanco a cualquier atuendo que selecciones, para un look clásico, limpio y muy chic. Para un atuendo totalmente blanco, combina piezas con diferentes texturas como bordados, tejidos, pliegues y encajes. Prueba la mezclilla blanca con una blusa con cuello halter en coral o acentúa tu conjunto con un bolso blanco.

Estampados: Las flores vienen candentes esta temporada, aplicadas femeninamente en vestidos, blusas e incluso faldas. Los patrones de lunares y rayas son los principales en las listas de estampados, y se pueden encontrar en vestidos, suelas de cuña, shorts y blusas campesinas. Los estampados boho con encajes, bordados y ruedos con flecos -inspirados en el look hippie-bohemio- hacen su aparición en maxivestidos y blusas campesinas con estampados tribales ceñidos con cinturones de cuero.

Ponte accesorios efervescentes de color, como, un cautivador collar babero color coral o una cartera turquesa inspirada en el océano, o crea bloques de color con una combinación de pantalones fucsia y suelas de cuña color cobalto.

¿No estás muy convencida de añadir tanto color a tu guardarropa? A continuación te damos algunas sugerencias:
  • Comienza salpicando pizcas de color -una bufanda, bolso o par de zapatos en colores brillantes- para darle un chispazo de colores a tu vestuario.
  • ¡Prueba suelas de cuña con estampados, zapatos de tacón alto con bloques de colores o incluso zapatillas de ballet en colores atrevidos!
  • Reemplaza alguna pieza clásica con algo más colorido, como una chaqueta ligera fucsia, o ponte una blusa color turquesa con tu traje de negocios azul marino.

Fuente: Tiendas Marshalls y T.J.Maxx

GALICIA EN OTOÑO

Bolsos icónicos, abriguitos ligeros, vaqueros que parecen hechos a medida y gafas oscuras por si el sol aparece: así son los looks ganadores de Galicia en otoño. (vogue.es)

Estampado melancólico

El otoño es de los abrigos ligeros. A ellos pertenecen las tibias tardes de sol que nunca acaban, ellos resumen como pocos el espíritu relajado y algo melancólico de la estación más evocadora del año. Y Galicia, a pesar de su clima impredecible, no es una excepción: los abriguitos livianos también imponen allí su ley.
Lo que más llama la atención del look de Maialen es la falda de cuadros. A pesar de la fiebre del tartán en clave grunge, los cuadros de su falda de Dries Van Noten tienen más que ver con el exotismo de oriente que con la rabia nihilista de Seattle: la prenda estrella de Maialen aún piensa más en el verano que en el otoño que aún no parece haber llegado del todo. Foto: © Andrea Illán.

Horas de luz
El sol de última hora de la tarde se cuela entre los edificios e ilumina sus gafas de sol de Acne. Foto: © Andrea Illán.

Joyas enigmáticas

Discreto y misterioso, como queriendo ocultarse del sol, su colgante se camufla en la camiseta oscura: es una joya de Adeline Affre. Foto: © Andrea Illán.

Actor secundario
El bolso –cuya piel revela vivencias que nunca conoceremos– es de Steve Mono. Foto: © Andrea Illán.

Los colores del otoño

Cristina consagra su look al amarillo suave, como queriendo capturar una pizca de esa luz tan especial que tiene Galicia en esta estación del año. Su camisa, de Masscob, es la verdadera protagonista del outfit, de ahí que los pantalones de Acne se rindan al negro absoluto.

Apurando los minutos
Las sandalias de K. Jacques exprimen las últimas horas de sol: saben que pronto serán olvidadas al fondo del armario hasta la próxima primavera. Foto: © Andrea Illán.

Menos (siempre) es más
El look de Marta es el claro ejemplo de cómo conseguir mucho con muy poco: la sobriedad de los colores, la sencillez del corte de las prendas, la casi ausencia de accesorios... Todo se confabula para conseguir un impacto mucho más sutil pero igual de inspirador. Foto: © Andrea Illán.

Black & toffee
El body negro de algodón strech es de American Apparel, los vaqueros son de Zara y el abrigo camel es de COS. Foto: © Andrea Illán.

Back to basics
Jana encara el otoño tirando de básicos, tanto por el estilo de las prendas de su look, como por sus colores, todos neutros y versátiles. Foto: © Andrea Illán.

Lacoste y Hervé Leger: dos formas opuestas de ver la moda urbana

Lacoste apostó hoy por las líneas rectas y el tenis en un desfile en el que reinventó los clásicos, mientras que Hervé Leger mostró mucho cuero y cremalleras combinados con flecos, en dos interpretaciones diferentes de la moda urbana que protagonizaron el día en la Semana de la Moda de Nueva York.


Lacoste paseó elegancia, un sabio uso de la monocromía y algún patinazo en el estampado en su presentación de su colección primavera-verano 2014.

Rectitud, sensación plástica y la paleta de colores habitual de la marca, aunque con la intrusión de la raya blanca, omnipresente, como si sus prendas reflejaran un rayo de luz.

El director creativo de la marca, el portugués Felipe Oliveira Baptista, dice jugar al tenis con su colección.

Líneas rectas que se cruzan sobre un campo delimitado y sus modelos parecían hoy recogepelotas estoicos y uniformados.

Dando un toque modernista al "sport chic", el portugués crea abrigos y chaquetas flexibles para los hombres, mientras que da seducción a la mujer con capas superpuestas, con faldas trapecio plisadas y túnicas refrescantes.

Siempre entendiendo que su colección, que promueve la fluidez sin olvidar la estructura, es para el tiempo libre y el ejercicio moderado.Para relajarse, no para competir. Comodidad y esparcimiento.

Sin dejar de recurrir a su espíritu clásico, reinventa su prenda más significativa, el polo, y su material de siempre, el punto imperial, para someterlo al trampantojo, ya que lo enmarca hasta crear siluetas dinámicas, un efecto casi tridimensional.

Organza de nylon y crepés fueron otros de los materiales que desfilaron bajo el símbolo del cocodrilo que, desde 1933, ha extendido su emporio desde Francia a todo el mundo.

El otro desfile destacado de la jornada fue el de Hervé Leger, otra de las líneas del francés afincado en Estados Unidos Max Azria y su esposa Lubov, responsable creativa del grupo, que agrupa ya más de veinte marcas.

Para este desfile, Max y Lubov apostaron por los vestidos geométricos y pantalones, a menudo con muchas cremalleras, a veces de ganchillo y en otras de cuero.

Los vestidos y pantalones combinaban en ocasiones con cinturones/corsés de cuero, que ciñen la cintura y dan estructura a los conjuntos, de estética decididamente urbana.

También hubo bodys de pisar la calle, y micropantalones combinados con tops muy pequeños, de forma que algunos conjuntos eran poco más que un bikini.

También en cuero o en jacquard, en colores, destacaban sobre todo el negro y el alabastro, aunque también había algo de plata.

Mientras que esta primera parte del desfile tuvo amplios toques de neopunk y Mad Max, la segunda mitad del desfile fue más reposada y estuvo protagonizada por vestidos con líneas rectas en estampados geométricos, a veces en cuadrados concéntricos, en los que las líneas eran de texturas y colores diferentes.

También hubo muchos flecos, repartidos por distintos puntos de las prendas, a menudo colocados de forma asimétrica, aquí, Max y Lubov Azria se permitieron un poquito más de alegría cromática, al incluir distintos grados de azul medio, aunque en cantidades muy medidas, lo que dejó una impresión sobria en los colores, básicamente negro y neutros.

Como calzado, sandalias muy de alto tacón geométrico y con una tira muy ancha en el tobillo, a fin de dejar el máximo del pie al descubierto, o algún "peep toe", siempre en colores negro y carne.

Moda, arte y tecnología en el desfile 'ciber chic' en San Francisco

El Digital Fall Fashion Show mostró las tendencias más nuevas de dispositivos tecnológicos aplicados a la moda.


El mundo de la tecnología de internet, el arte y la moda se unieron esta semana durante el Digital Fall Fashion Show celebrado en San Francisco durante la primera Conferencia Glaze, sobre tecnología vestible.

Los laboratorios Stained Glass Labs crearon la Conferencia Glaze con el fin de impulsar a las empresas emergentes que desarrollan plataformas informáticas usables.

"Parece que la tecnología por la tecnología en sí misma está muerta", dijo Eliane Fiolet, cofundadora del popular sitio de noticias de tecnología Ubergizmo.com y organizadora del desfile de moda, donde los asistentes pudieron ver modelos ataviadas con gafas Google Glass, relojes inteligentes Pebble y otras innovaciones en dispositivos electrónicos. "La gente quiere tecnología que funcione bien y que luzca muy bien", agregó.

Cada vez más, las empresas buscan aunar el deseo de los consumidores de aparatos electrónicos sofisticados con la posibilidad de expresar estilos personales, anotó.

La firma Jawbone permite a la gente personalizar los colores de sus altavoces inalámbricos Jambox, que se sincronizan de forma inalámbrica con teléfonos inteligentes, tabletas o computadoras portátiles.

La empresa de calzado deportivo Nike ofrece la posibilidad de diseñar su propio calzado y combinar algún atuendo para hacer ejercicio con los dispositivos portátiles que controlan las metas de actividad física del usuario.


"Habrá más y más integración entre la moda y la tecnología", pronosticó Fiolet. "Estamos apenas en el comienzo", dijo.

Google logró una fórmula ganadora con sus gafas Google Glass conectadas a internet, que se han convertido en una tendencia de moda en las áreas del Silicon Valley y San Francisco, en el norte de California.

"Estamos en la siguiente etapa de la evolución humana", dijo el organizador de la Conferencia Glaze, Redg Snodgrass, cofundador de Stained Glass Labs, un emprendimiento abocado a acelerar la industria de la computación portátil.

"Los empresarios ya no son nerds que viven encerrados", dijo Snodgrass, cuando el desfile estaba a punto de comenzar en un club no muy lejos de la sede de Twitter en San Francisco. "Están ahí empujando los límites. Todo lo que es tecnológicamente fascinante es sexy y la moda está ligada a eso", apuntó.

La aptitud física ha sido un tema ganador para el desarrollo temprano de dispositivos informáticos portátiles usables, como las pulseras UP y Fitbit que suministran información sobre los objetivos de sueño y ejercicio del usuario.

Para Snodgrass, lo que se viene ahora en este ámbito son las películas y los juegos.

La Conferencia Glaze, que tuvo lugar el lunes tras un fin de semana de discusión y desarrollo de nuevas aplicaciones, reunió a empresarios, inversionistas y diseñadores para explorar maneras de implementar diferentes ideas y ganar dinero en el mundo de la informática portátil.

Surgieron "algunas cosas grandes", dijo Snodgrass.

Entre los asistentes estuvo el autodenominado "cibertécnico" Tyler Freeman, que llevaba unos pantalones tambor Drum Pants alineados con sensores, que le permitían tocar ritmos de percusión al tocar distintas zonas en las piernas. Como los sensores se sujetan a la ropa con velcro, es posible usarlos con varias prendas, explicó.


"El objetivo es conseguir que los prohíban en las escuelas públicas, entonces sabremos que somos un éxito", dijo el empresario de San Francisco.

El dispositivo funciona de manera que al tocar los Drum Pants se envían señales de forma inalámbrica a un teléfono inteligente, que luego dirigen los sonidos sintetizados a altavoces. Los sensores se podrían utilizar para controlar las presentaciones de PowerPoint o las cámaras de los Google Glass con solo toques ocasionales en una pierna, según Freeman.

Fiolet ya tiene planes para el próximo año: espera poder mostrar las creaciones de CuteCircuit con sede en Londres, la casa de moda ciber chic que cautivó al mundo con su Twitter Dress.

El vestido, usado por una celebridad en un evento de lanzamiento de la red móvil 4G en el Reino Unido a finales de 2012, tenía luces LED que desplegaban mensajes desde el popular servicio de mensajería.

Según Fiolet, la tecnología y la moda tienen que combinarse con buen gusto para lograr una creación exitosa y con estilo.

"Tiene que verse bien, ser un gran objeto de tecnología y controlar algo que te importe", sostuvo. "Si no te importa, nunca la vas a usar. Y, si es fea, tampoco", finalizó. (AFP)

Gaultier hace bailar sus diseños



Toda una fiesta fue hoy el desfile de Jean Paul Gaultier en el que las modelos bailaron en un cabaré para presentar unos diseños que sonaron a rock, ritmos latinos o hip hop, bajo la atenta mirada de Rossy de Palma que actuaba como jurado.

La versión francesa de "Mira quién baila" inspiró al modisto, que confesó tras el espectáculo que había usado este programa concurso como "pretexto para mostrar diferentes tipos de prendas, inspiradas por diferentes bailes y músicas".

La recreación de la emblemática coreografía de John Travolta y Olivia Newton John en "Grease" atrajo a los tupés y las chupas de cuero en versión vestido o corsé con sus emblemáticos conos, en una colección con la que se logró revisitar los clásicos de la casa.

El tango precedió a un vestido de tiras con destellos rubís, el carnaval de Celia Cruz se acompasó con los estampados de minúsculas flores, los pantalones anchos evocaron el hip hop, y su icónica camiseta de rayas marineras vivió una nueva etapa a ritmo del baile apache, todo ello bajo la coreografía de la española Blanca Li.

El espectáculo finalizó cuando Rossy de Palma dejó la mesa del jurado para defender a una bailarina que estaba siendo agredida por su compañero. La actriz redujo con violencia al "hombre machista, cruel y sádico", como lo definió Gaultier.

Los bolsillos-cartuchera que el diseñador lanzó en el último desfile de alta costura se aplicaron ahora a los "shorts" listos para usarse de primavera-verano, los brillos metalizados hicieron honor a las estrellas del baile y las capas de tules rosas se movieron con vuelo sobre las piernas.

Horas antes, con faldas de tablas y cuadros escoceses, Viktor&Rolf regresó hoy a las aulas con una colección de estética punk con desobedientes tachuelas.


Versionando a Pink Floyd con su "We don't need no education" (No necesitamos ninguna educación) y a Britney Spears de "...Baby, one more time", los holandeses rediseñaron el uniforme: la americana se deslizó por las tablas de un vestido y el origami radial envolvió la parte superior de las piernas.

La indumentaria escolar masculina se adaptó al armario de la mujer con abultadas bermudas que despuntaron bajo el vestido, en unos diseños de los estrictos colores de la enseñanza privada anglosajona: azul marino, gris y blanco.

Viktor&Rolf incita al alumnado a que encuentre las rendijas de resistencia al sistema y, para ello, propone cuellos con pinchos y pendientes de imperdible que atraviesan la oreja de arriba abajo.

Las insignias llovieron sobre las chaquetas y las camisas blancas se alargaron bajo los remaches dorados, en el desfile que se celebró en una sala erigida en los jardines de las Tullerías.

El cachemir se hizo poncho y tierra en las manos de la directora creativa de Allude, Andrea Karg, quien confesó que, si bien no lo había buscado, su colección había acabado teniendo un soplo de Latinoamérica.

Lo que sí sirvió de inspiración fue la obra del artista argentino Tomás Saraceno, quien ha instalado en el centro Kunstsammlung de Düsseldorf (Alemania) una red de alambre de acero sobre la que flotan los visitantes.

"Quería explorar la red con el cachemir, su estructura estable, aérea y protectora, y al mismo tiempo delicada", explicó Karg.

El ganchillo, las borlas y los flecos fueron un verano en el campo, mientras que las faldas de tubo con unas mangas anudadas en el bajo defendieron la urbanidad de la colección.

Vivienne Westwood llevó la creatividad al extremo con puntadas étnicas, reminiscencias históricas, decadencia anunciada, ciencia-ficción tenebrosa y clasicismo inquietante.

Los estampados de flores, los hombros puntiagudos, las faldas largas de tul y los pantalones de montar a caballo fueron algunas de las líneas de este desfile.

Con Olivia Palermo en primera fila, la diseñadora belga Véronique Léroy dio entidad al tejido de toalla, con el que construyó incluso sandalias, al cuero negro y a una artística versión del estampado animal en su desfile en el Palacio de Tokio.

Nueva colección de Chanel, una galería de arte


PARÍS, FRANCIA (01/OCT/2013).- Hay blanco y negro, infaltables tratándose de  Chanel, pero también colores muy alegres: Karl Lagerfeld presentó este martes  una colección prolífica y llena de frescura en el Grand Palais, convertido en  galería de arte. 

El desfile de Chanel es uno de los más esperados de la Semana de la moda de  París, sobre todo porque  Lagerfeld siempre sorprende con puestas en escena muy  creativas. 

Para la alta costura, en julio pasado, las modelos desfilaron en un  decorado apocalíptico, un teatro destruido. Para el prêt-à-porter  primavera-verano 2014, Lagerfeld creó una galería de arte dedicada a Chanel,  con decenas de obras pintadas por él mismo. 

"Es a la vez una broma y algo muy en serio", explicó el diseñador tras el  desfile. 

Una pintura de un azul profundo retoma el aspecto de la bandera europea,  salvo que en el centro está el logo de Chanel, con las dos "C" entrelazadas y a  su alrededor hay doce frascos de perfume Chanel Nº5. 

Una modelo de cera está acostada boca abajo, desnuda. Un espejo permite ver  su entrepierna, disimulada por una camelia, la flor de Chanel. 

La camelia también está en las pinturas. "Las he pintado yo mismo. (...) Lo  hice todo yo. Me llevó un mes y medio este verano. Fue un lindo verano",  explicó el creador. 

Las modelos desfilan en medio de las obras, con peluca y maquillaje muy  colorido en los ojos. Y sin duda lo que uno se lleva de este desfile son los  colores. 

Hay colores pastel suaves y tonos más vivos y alegres. Los estampados son  "como pinceladas", destaca Lagerfeld, explicando que hay más de 150 colores. 

"340 metros es un largo trecho" 

Algunos de los vestidos son  prolongados por piezas de encaje. Y aparecen  otra vez las camelias. 

También llamaron la atención las faldas largas beige, delicadamente  transparentes y muy elegantes. 

Lo mismo las chaquetas negras y blancas, que parecen livianas en su  sencillez y que sin duda tendrán mucho éxito en las tiendas. 

Hay juegos de simulación en las formas, como ese short disfrazado de falda  tableada. 


Entre las siluetas destacó un pantalón azul marino con ancho cinturón rosa  y negro, que combina con la parte de arriba, o unos pequeños vestidos,  adorables. 

Karl Lagerfeld también incluyó en su desfile nuevas carteras con toques  fluo o incluso unas mochilas tipo escolar con graffitis. 

"Hay muchas ideas" en este desfile, destacó la ex modelo estrella de  Chanel, Ines de la Fressange, maravillada por "todo ese colorido". 

La cantante Katy Perry también estaba en primera fila, al igual que Vanessa  Paradis, admiradora  de Chanel. 

Y como Lagerfeld nunca hace las cosas como los demás, no se contentó con  saludar desde la punta de la pasarela sino que la recorrió por completo,  lentamente. 

"340 metros es un largo trecho. Era una galería gigantesca", dijo el  diseñador tras el desfile, alternando besos a los famosos con entrevistas en  inglés, francés y alemán.